Author: Mauricio Morín

  • Medios impresos: el regreso de un clásico 

    Medios impresos: el regreso de un clásico 

     ¿Por qué los medios impresos están retomando presencia en la pauta de medios internos?

    Desde la aparición del internet, los medios digitales se convirtieron indiscutiblemente en los protagonistas de la comunicación interna.  

    Correo electrónico, Slack, Teams, pantallas, Apps; opciones en apariencia infinitas y diversas que revolucionaron desde raíz la forma en que nos comunicamos dentro y fuera de la oficina. 

    Con tanta inmediatez y versatilidad, pareciera que los medios físicos quedarían en el olvido. 

    Sin embargo, en medio de esta avalancha digital, estamos siendo testigos de un fenómeno interesante: el regreso estratégico de los medios impresos al ecosistema corporativo.

     ¿Es nostalgia, es artesanía, es un lujo o es estrategia? La respuesta puede ser un poco de cada una.

    De la revista al video (y de regreso)

    Históricamente, la comunicación interna nació en papel.

    Recordemos las gacetas, revistas, los tableros de corcho y los manuales de bienvenida. Medios que suelen ser considerados obsoletos, costosos y poco efectivos. 

    La necesidad de inmediatez y medición los rezagó casi por completo. Sin embargo, es la misma naturaleza de los medios digitales, veloz e inmediata, la que les está devolviendo un poco de escenario. 

    Hoy, un colaborador promedio recibe decenas de notificaciones al día; en ese mar de pixeles, los mensajes críticos suelen perderse.

    Es justo aquí donde el papel vuelve a tomar relevancia, no para sustituir lo digital, sino para complementarlo y elevarlo.

    Tres ventajas de lo análogo en la era digital:

    Diferenciación: Deja de lado el Burnout Digital y ofrece un descanso visual y experiencia sensorial diferente. 

    Mayor retención y profundidad: Diversos estudios sugieren que leemos de forma distinta en papel que en pantalla. En digital, tendemos a “escanear”; en papel, procesamos mejor la información compleja.

    Inclusividad en piso: No todos los colaboradores están frente a una pantalla. En sectores como Manufactura, Logística o Retail,  el papel cumple un rol más democrático para quienes no tiene un correo o acceso a un smartphone.

    Entrando en la era de la Estrategia Híbrida

    Es indiscutible que cada medio tiene sus propios beneficios. El regreso del papel no significa imprimir cada correo electrónico, al contrario, su uso debe reservarse para momentos específicos.

    Aquí te compartimos 2 ejemplos en los cuáles los medios físicos pueden ayudar a conectar con tus colaboradores a otro nivel.

    1. Onboarding: Un kit de bienvenida físico genera una conexión emocional inmediata. 
    2. Reconocimientos: Recordatorios de la importancia y el compromiso por reconocer el esfuerzo de los colaboradores.

    En conclusión, en el panorama de la comunicación corporativa, la clave no es elegir entre uno u otro medio, sino entender qué canal sirve mejor a nuestro propósito.

    El papel ha vuelto porque ofrece algo que las pantallas aún no logran replicar: presencia física y atención plena.

    Es momento de desempolvar las prensas, no por tradición, sino por pura efectividad comunicativa. Al final del día, en un mundo saturado de mensajes invisibles, lo que se toca, se recuerda.

    ¿Tu organización ya está integrando medios táctiles en su estrategia? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.

  • El mapa no es el viaje

    El mapa no es el viaje

    Tips para activar tu plan de comunicación y que no quede en el olvido

    Elaborar un Plan de Comunicación Interna involucra en la mayoría de los casos, semanas de trabajo y esfuerzos que van desde múltiples sesiones con directores hasta profundos análisis presupuestales.  

    Aunque es una herramienta fundamental, contar con un plan no significa estar comunicando.

    Así que, el verdadero reto de la Comunicación Interna no es el diseño del mapa, sino la activación del viaje.  
     
    ¿Cómo logramos que esa estrategia realmente se ejecute?  
    Aquí te compartimos dos claves metodológicas para llevar tus planes a la acción. 

    Todos pueden ser embajadores

    Deja de pensar en el efecto cascada, un correo del CEO no es suficiente para alinear a toda la compañía. 

    Porque  la información de arriba hacia abajo es necesaria, pero hay una fuerza real en la comunicación horizontal. 

    Nota: Identifica a los líderes informales de la organización.

    Esas personas a las que todo el mundo acude para saber qué está pasando. Involúcralos desde las primeras fases de comunicación.

    Si ellos entienden el “por qué”, te ayudarán a compartir el “cómo”. 

    Segmentación real: a cada uno lo suyo 

    Evita el spam corporativo. Arma planes que consideren qué información es relevante para cada área y su dinámica de consumo.

    El equipo de software no consume información igual que el equipo de ventas en campo o los operativos de una planta de manufactura. 

    Nota: Baja el plan general a micro campañas. Ajusta los formatos, los canales y el lenguaje según la audiencia. 

    Hablar de metodologías para la activación de los planes de comunicación puede tomarnos el mismo tiempo que desarrollarlos.

    Para entender de manera más práctica las claves que compartimos arriba revisemos un ejemplo.  

    Situación de CI: un cambio en la estrategia del negocio o reestructuración

    El plan dice: “Comunicar el nuevo pilar estratégico enfocado en la sostenibilidad del negocio”. 

    ¿Cómo activarlo efectivamente?:  
    Tomando en cuenta que el equipo operativo no lee comunicados, una opción sería organizar pequeñas sesiones presenciales o virtuales donde los directores expliquen el cambio de manera sencilla.  

    En estas sesiones sería importante abrir canales para responder preguntas y resolver dudas.  Así la estrategia deja de ser un concepto abstracto y se convierte en una conversación. 

    Un plan de comunicación interna es una promesa.

    Activarlo de forma efectiva es cumplirla. La próxima vez que cierres un documento de estrategia, no te preguntes qué vas a decir; pregúntate cómo vas a hacer que la gente lo viva.