Author: Liliana Reyes

  • Lanzas una nueva plataforma interna, ¿y el plan de comunicación?

    Lanzas una nueva plataforma interna, ¿y el plan de comunicación?

    En 28 años acompañando organizaciones, hemos aprendido que una plataforma de comunicación interna, bien implementada, con un plan de comunicación, alinea equipos, acelera decisiones y hace más eficiente el trabajo.

    Pero la adopción de una nueva plataforma además de anunciarse, necesita construirse.

    Ninguna herramienta logra todos sus beneficios por sí sola si la organización no está preparada para recibirla, antes, durante y después del día en que se activa.

    Así, antes de un lanzamiento hay que responder una pregunta fundamental: ¿por qué debería importarle esto a las personas?

    Las personas necesitan entender qué resuelve, por qué ahora y qué se espera de ellas.

    Eso no cabe en un correo. Requiere un plan con narrativa, voces, secuencia y con métricas que permitan corregir antes de que sea tarde.

    Antes del lanzamiento hay trabajo que hacer

    Eso implica alinear a los líderes para que hablen del cambio con convicción, no solo con información; anticipar las preguntas que van a surgir; y decidir qué se dice primero, qué viene después y quién lo dice.

    El día del lanzamiento es apenas el inicio

    Activar la plataforma abre el proceso. Las primeras semanas definen si la herramienta se vuelve parte del trabajo diario o un ícono más sin usar.

    En ese sentido, conviene tener embajadores dentro de cada equipo, capaces de resolver dudas prácticas y modelar el uso desde el ejemplo.

    Después: sostener lo que ya se lanzó

    La comunicación tampoco termina cuando la plataforma está activa. Hay que sostenerla: revisar qué se está usando y qué no, recoger comentarios de quienes la operan y ajustar el mensaje de acuerdo con los datos de adopción.

    Sin seguimiento, hasta el lanzamiento mejor planeado pierde fuerza con el tiempo. Una plataforma que llega bien comunicada tiene posibilidades.

    Recuerda siempre: si estás por lanzar una plataforma interna, el plan de comunicación no es el último paso. Es el primero, y también el que la acompaña hasta que se vuelve costumbre.

  • Sin diagnóstico, tu estrategia es un supuesto

    Sin diagnóstico, tu estrategia es un supuesto

    Cuando sentimos que nuestro cuerpo no funciona bien —o simplemente queremos saber qué podría estar mejor— acudimos al médico para que nos recete algo, pero también para tener un diagnóstico.

    En la comunicación interna deberíamos hacer exactamente lo mismo.

    Contar con un diagnóstico nos permite saber dónde estamos, identificar qué problemas reales enfrentamos y diseñar estrategias que respondan a las necesidades de la organización, no a lo que suponemos que son.

    Así como moverse no es lo mismo que saber hacia dónde ir, construir soluciones antes de entender los problemas tiene un costo, pues la certeza prematura puede cerrar puertas e invertir con convicción en una dirección incierta.


    El análisis cobra valor cuando impulsa acción.​

    ¿Cómo saber si estás operando desde el supuesto?

    Hazte esta pregunta: ¿cuándo fue la última vez que algo que descubriste cambió una decisión importante?

    Si no recuerdas, el diagnóstico probablemente ya no está alimentando tu estrategia. La está decorando.

    Esto no significa que haya que diagnosticar todo el tiempo ni convertir cada decisión en un proceso de investigación.

    Significa recuperar el hábito de preguntar antes de asumir, sobre todo cuando lo que está en juego es el tiempo y la atención de las personas.

    Antes del siguiente lanzamiento, antes de preparar nuevas propuestas, date el tiempo suficiente para responder con honestidad dos preguntas:

    • ¿Qué sabemos con evidencia?
    • ¿Qué solo estamos asumiendo?

    La distancia entre esas dos respuestas es exactamente el riesgo que estás tomando sin saberlo. Vale la pena reconocerlo, aunque sea invisible.

  • Lo que pasa cuando vas de 0 a 100 en una campaña de comunicación interna

    Lo que pasa cuando vas de 0 a 100 en una campaña de comunicación interna

    Aprueban una campaña de comunicación interna.

    El equipo tiene tres semanas para implementarla. El mensaje está medio claro; se toman en cuenta algunos canales de comunicación corporativa; hay muchas ganas de hacerla, eso sí… se lanza.

    A los pocos días se dan cuenta de que no está funcionando. Y la respuesta es casi siempre la misma: ir de 0 a 100 en una campaña de comunicación interna, más que una estrategia sólida, es una apuesta que deja al aire su éxito.

    Por eso, existe un camino que se debe recorrer para que un plan sea exitoso.

    De otra forma el mensaje llega solo, sin contexto ni preparación que la sostenga y, por más bien diseñada que esté la ejecución, tiene muy pocas probabilidades de lograr algo.

    ¿Qué hay que tomar en cuenta?

    Primero la narrativa, luego la campaña de comunicación interna: define con claridad qué quieres decir y para qué.

    Primero los líderes, luego las piezas: alinea a los líderes para que entiendan el mensaje, lo hagan suyo y puedan transmitirlo con claridad antes de convertirlo en contenido.

    Hazlo realidad, luego cuéntalo: asegúrate de que lo que comuniques ocurra en la práctica.

    Siempre, de menos a más: escala los esfuerzos de forma progresiva, conforme crece la comprensión y la adopción.

    La comunicación interna no acelera la transformación por sí sola. Pero bien estructurada, puede hacer que suceda y se sostenga.

  • Más allá del broadcast

    Más allá del broadcast

    Más allá del broadcast no es un blog para hablar de comunicación interna. Es un espacio para detenernos a pensarla.

    Comunicar no termina cuando el mensaje se envía. Es en ese momento cuando la comunicación empieza: empieza lo que se interpreta, lo que se piensa, lo que se pospone, lo que se transforma o lo que simplemente no pasa.

    Así, Más allá del broadcast nace de la experiencia de acompañar a organizaciones que comunican mucho y logran conectar, o no.

    De ver mensajes bien construidos que no generan movimiento y otros imperfectos que sí lo hacen.

    De entender que la comunicación interna vive en los canales, pero también en las personas.

    No queremos enseñar ni explicar conceptos o fórmulas.

    Lo que buscamos es compartir experiencias, dudas, decisiones, silencios y aprendizajes que aparecen cuando trabajas todos los días en comunicación.

    Desde la reflexión de lo que pasa y de aquello que se entiende con el tiempo.

    Quienes se dedican a la comunicación interna, probablemente encuentren aquí situaciones que reconocen.

    Si no, quizá encuentren una forma distinta de mirar cómo se construyen las conversaciones dentro de las organizaciones.

    Este blog es parte de Soluciones de Comunicación y de nuestra convicción de ir siempre más allá del broadcast: más allá de emitir, más allá de cumplir, más allá de “ya se mandó”.

    Bienvenidx. Sigamos la conversación.

  • Tu empresa ya tiene historias, solo falta contarlas

    Tu empresa ya tiene historias, solo falta contarlas

    Un equipo que resolvió un problema de forma inesperada, el proceso que cambió porque alguien dijo ¿y si lo hacemos diferente?, las anécdotas de cómo nació y creció tu organización, el desarrollo de los colaboradores que llevan muchos años trabajando ahí…

    Por lo general, en comunicación interna pensamos en historias para publicar y nos imaginamos momentos extraordinarios.

    Pero las historias que más conectan con las personas suelen ser más sencillas de lo que crees: pequeñas, cotidianas, reconocibles.

    Seguramente ya tienes algo en la mente.

    ¿Por qué son importantes las historias en comunicación interna?

    Porque esa conversación le dice a la persona que lo que hace importa, que alguien quiere escucharlo y que sus acciones impactan en el negocio.

    Y eso también es comunicación interna.

    ¿Dónde se encuentran esas historias?

    • En proyectos ejecutados: detrás de cada uno hay un equipo que tomó decisiones, resolvió imprevistos y aprendió algo nuevo. No tuvo que ser un éxito rotundo, el recorrido mismo es la historia. 
    • En un área complicada de entender: explica qué hacen y cuál es el impacto de su trabajo. 
    • Onboardings, offboardings, charlas de café, juntas de planeación ,etc. ahí es donde se comparten los intereses.

    Enfócate en lo que está viviendo tu organización, en los procesos de las personas, en los objetivos del negocio…

    Cuando la comunicación interna logra identificar esas experiencias deja de ser solamente un canal de información para convertirse en un vehículo de cultura.

    Las historias conectan a las personas con un propósito común y fortalecen el sentido de pertenencia.

    Tu empresa ya tiene las historias. Siempre las tuvo. Tu trabajo no es inventarlases saber reconocerlas cuando aparecen y no dejar que se pierdan.